Algunas páginas del libro de “Pescado 2”
Spinetta tenía una cierta propensión a analizar sus composiciones, rara en un poeta que trabaja con una simbología tan profunda. A veces de una manera desafiante e impiadosa, liberando de sí al artista que las había escrito. Pero sólo alguien con su talento podía hacer que esas “explicaciones” fuesen, también, obras de arte.
En 1987 escribió un análisis exhaustivo (él lo llamaba “autopsia”, y no es errado) de Muchacha: Desintegración abstracta de la defoliación. A pesar del tiempo transcurrido entre la composición original y este texto -casi 20 años- sorprende la distancia que establece Spinetta, casi refiriéndose al autor como si fuese otra persona.
Creador de un universo propio contenido en el nuestro, que a su vez se ramifica en senderos que se bifurcan y se expanden infinitamente hacia el interior. Una genial profusión de música y poesía, armonías y estridencias, a veces frágiles, otras agresivas, violentamente dulces. Con cada nuevo álbum, el Flaco se (nos) trasladaba un poquito más allá. Queda ahora desandar el camino, el feliz reencuentro con la obra realizada, vastísima, para volver a sorprendernos y emocionarnos, como pasa siempre con los clásicos.
Se lo va a extrañar.







Grande Flaco