Lennon
“Muchas veces tengo miedo, pero nunca tengo miedo de temer, de lo contrario todo sería terrorífico. Pero es más doloroso tratar de no ser quien uno es. La gente pasa mucho tiempo tratando de ser alguien que no es, y creo que eso trae enfermedades terribles. Por ahí eso te trae cáncer o algo así. Un montón de tipos que se hacen los duros se mueren de cáncer, ¿te diste cuenta? Wayne, McQueen. Creo que tiene algo que ver –y conste que no sé, que no soy ningún experto en la materia- con vivir constantemente atrapado en una ilusión que tienen de ellos mismos, reprimiendo cierta parte de su personalidad, ya sea el costado más femenino o el lado más temeroso.
Yo sé de qué se trata porque vengo de esa misma crianza machista. Nunca fui realmente un chico callejero ni un tipo duro. Me vestía como un Teddy Boy y me identificaba con Marlon Brando y Elvis Presley, pero nunca estuve en una pelea callejera de verdad ni me metí en una pandilla. Era un pibe de los suburbios, que imitaba a los rockeros. Pero uno pasaba gran parte de su vida aparentando ser rudo. Me pasé toda mi infancia con los hombros levantados en posición de guardia, y sin anteojos, porque usar anteojos era de maricones, y así es como iba por la vida totalmente aterrado, pero poniendo cara de ser el tipo más malo del mundo. Quería ser un duro como James Dean todo el tiempo. Tuve que luchar mucho para dejar de comportarme así, y a veces todavía caigo en eso cuando me pongo nervioso o me siento inseguro. Vuelvo a caer en esa pose de chico callejero, pero me fuerzo a recordar que nunca lo fui en realidad.”
Fragmento de la última entrevista a Lennon, que le hizo Jonathan Cott para Rolling Stone. Acá se publicó en la edición de enero de 2011.


Genial, genio total.